Ropa laboral personalizada: cómo elegir prendas, técnica y tallas
Qué prendas elegir según el puesto, cuándo bordar y cuándo usar DTF, y cómo organizar las tallas y las reposiciones de la ropa de trabajo con logo.
Publicado el por el equipo de BeCorporate

La ropa laboral personalizada cumple dos funciones a la vez: que tu equipo trabaje cómodo y que el cliente lo reconozca a primera vista. Acertar depende de tres decisiones: la prenda, la técnica y la organización del pedido.
1. Elige la prenda según el puesto
- Atención al público: polos o camisas, en colores corporativos y con buena caída.
- Almacén, mantenimiento o instalaciones: prendas resistentes, con bolsillos y tejidos que aguanten el roce.
- Hostelería: delantales, camisas y chaquetillas que soporten lavados frecuentes.
- Exterior: sudaderas, softshell o chalecos para las épocas de frío.
Si el puesto exige ropa de protección certificada (alta visibilidad, EPI), indícalo desde el principio: no toda personalización es compatible con la certificación.
2. Bordado o DTF
El bordado es la opción más duradera para el logotipo en pecho o manga y transmite una imagen sobria. El DTF es mejor para espaldas grandes, diseños a color o tejidos técnicos. Muchas empresas combinan los dos en la misma prenda.
3. Organiza las tallas antes de pedir
Recoge las tallas de cada persona en una tabla sencilla (nombre, puesto, prenda, talla). Si tenéis varios centros, sepáralo por centro: el reparto será mucho más fácil.
4. Piensa en las reposiciones
La plantilla cambia y las prendas se gastan. Guarda la referencia de la prenda, el color y la posición del logotipo para que cada reposición salga igual que el primer pedido.
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